La integración de la juventud de Huelva apuesta de Proyecto Don Bosco

1 septiembre 2014

La entidad sin ánimo de lucro Fundación Proyecto Don Bosco, perteneciente a la Inspectoría Salesiana María Auxiliadora, dispone en Huelva de 4 pisos de acogida conveniados con Diputación, y destinados a menores-jóvenes que, por diferentes causas, deben estar separados de sus familias y que tienen dificultades para su inserción sociolaboral.

Según la Memoria 2013 de los Servicios Sociales Comunitarios de Diputación, el pasado año, veinte jóvenes participaron en el programa de promoción integral para jóvenes con problemas de exclusión social, puesto en marcha por el Área de Bienestar Social de la Diputación de Huelva, en colaboración con la Fundación Proyecto Don Bosco.

Tal y como se explica en la Memoria, aunque la Institución Provincial viene trabajando desde el año 1992 con otras fundaciones ya desaparecidas en el proyecto de jóvenes en conflicto social, es en septiembre de 2013 cuando se formaliza este convenio de colaboración con “Proyecto Don Bosco”, para dar respuesta institucional a las necesidades de estos jóvenes, planteadas por los propios Servicios Sociales Comunitarios en su ámbito de actuación.

La atención residencial de jóvenes de ambos sexos con dificultades de integración social y laboral en pisos tutelados, es el principal objetivo de este convenio, que busca también la prevención y promoción integral social y laboral de la infancia y la juventud, mediante la formación profesional, el fomento del empleo y la promoción cultural. Para la prestación de estos servicios el presupuesto de Diputación el año pasado fue de 364.000 euros.


El programa de actuación consta de cuatro fases: la de acogida, que tiene una duración de 3 meses; la de formación, de 2 meses; la de inserción laboral, de 18 meses; y la fase de emancipación, que tiene una duración de entre 6 meses y un año. De los veinte jóvenes que participaron en el proyecto el año pasado, trece de ellos se encuentran en la actualidad en fase de formación, tres en inserción laboral, y el resto han abandonado el proyecto, por baja voluntaria o inadaptación al mismo.

El 75% de la procedencia y demanda de actuación de estos jóvenes se produjo en los Servicios Sociales Comunitarios, y sólo el 25% en los municipios de más de 20.000 habitantes. Salvo casos excepcionales, los jóvenes atendidos tienen una edad comprendida entre los 16 y 18 años; deben tener, además, capacidad de reeducación y al inicio del programa no encontrase pendientes de resolución judicial.

El equipo humano que trabaja en el desarrollo de este programa está formado por un educador-director, cuatro educadores y dos auxiliares técnicos educativos, que trabajan a jornada completa; y dos cocineros y dos auxiliares de servicios generales, que lo hacen a media jornada.
 

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