La peregrinación del Campobosco culmina en Valdocco, ‘Tierra santa salesiana’

6 agosto 2018

Que cuatro salesianos de Don Bosco y dos Hijas de María Auxiliadora, todos jóvenes, renueven su consagración religiosa ante la imagen de María Auxiliadora que pintara hace ciento cincuenta años Tomás Lorenzone, y que además reafirmen este compromiso público ante seiscientos jóvenes de toda España, como decía hace unos años el anuncio, "no tiene precio".


La celebración eucarística en la basílica de Valdocco puso el broche de oro a una jornada, la del pasado sábado 4 de agosto, por todos esperada. Es bien sabido que el Campobosco Nacional tiene un diseño in crescendo, que culmina con la peregrinación, en Turín, al corazón de la obra salesiana. Pero ni siquiera la plena consciencia de esa dinámica resta un ápice de emoción y de intensidad a todo lo vivido. Desde la entrada a la basílica la Auxiliadora -quienes, con los ojos cerrados, quienes con los pies descalzos- hasta la despedida ya de noche ante la urna de Don Bosco, todo el día es un sucederse de emociones que impactan, una tras otras, hasta quedar grabadas a fuego en la mismísima mollera. La capilla Pinardi, la iglesia de San Francisco de Sales, el patio de juegos, el huerto de Mamá Margarita, las habitaciones de Don Bosco, la sacristía de San Francisco de Asís, el Refugio de la marquesa Barolo, Porta Palazzo… todo habla de raíces, de deseos de refrescar la savia que circula por nuestro interior hundiendo las raíces en la tierra santa salesiana.


Con el regreso a casa finaliza este Campobosco Nacional 2018 para estos seiscientos cincuenta jóvenes. Muchas otras personas han seguido por las redes sociales el peregrinaje por la tierra de Don Bosco gracias al trabajo inconmensurable del equipo de comunicación. Y bastantes han revivido aquel Campobosco que vivieron hace diez, veinte, ¡incluso treinta años!, compartiendo sus fotos de los años ochenta y noventa. Si las entradas avanzan y la piel se hace dura, en cambio el corazón de aquellos primeros Campoboscos sigue latiendo fuerte treinta y dos años después.

Un Campobosco marcado por lo vocacional
Pero volvamos al principio. Junto a los seis jóvenes religiosos que renovaron sus votos, siete laicos hicieron pública promesa de vivir el carisma salesiano como cooperadores, entrando así a formar parte de la provincia Nuestra Señora de la Merced, con sede en Barcelona. En un año especialmente marcado en la Inspectoría María Auxiliadora por la propuesta vocacional gracias a la campaña "Ven y verás", la coincidencia en la misma celebración de la profesión religiosa y de la promesa de cooperadores ha evidenciado la riqueza, actualidad y vitalidad del carisma de Don Bosco. Muchos jóvenes siguen respondiendo a la llamada del Señor, desean plantearse la vida como servicio y entrega a otros jóvenes, y quieren decir bien alto a todos que desear ir siempre "a medias con Don Bosco".

 

Álbum de fotos del último día

Vídeo resumen de la jornada
 

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