Jóvenes dentro del sistema de protección del menor … ¿Y después de la tutela, qué?

5 noviembre 2020

El gran reto de la juventud al salir del sistema de protección de menores es afrontar la vida de manera autónoma. La necesidad de estar acompañados, guiados y orientados, continúa después de los 18 años. Salesians Sant Jordi en Lleida lleva el programa Incorpora Jove de Fundació ‘la Caixa’, dirigido a aquellos y aquellas jóvenes que, una vez han salido del sistema de protección del menor, deben empezar un proceso de emancipación y autonomía en todos los aspectos . Y no es fácil.

Cuando se inicia este proceso de acompañamiento educativo, académico y laboral, la técnica del programa Incorpora Jove prepara la acogida con especial cuidado para hacer sentir al joven un apoyo a la hora de diseñar su itinerario en función de sus necesidades, siempre encaradas a una futura inserción laboral que le ayude a sostener su proceso de emancipación.

El perfil de la juventud es muy diverso, ya que pueden provenir de centros, familias de acogida, de la propia familia pero haberse encontrado en situación de vulnerabilidad y riesgo, de desamparo … Una diversidad, pues, que hay trabajar desde del programa de manera totalmente personalizada, ya que los puntos de partida son muy diferentes, aunque el denominador común es el mismo: jóvenes que se encuentran solos o sin una persona de referencia en quien apoyarse en el momento de tomar decisiones respecto a su futuro formativo, laboral o de gestión de su vida cotidiana.

Josué es uno de esos jóvenes que se interesó por el programa Incorpora Jove de Fundació ‘la Caixa’. Su testimonio es la mejor definición que se puede hacer del programa. «Cuando llegas a la mayoría de edad, tienes un mar de dudas respecto al apoyo que tendrás, o con quien contarás y, esta situación, te crea una gran angustia», explica Josué.

«Que en tu DNI figure un cambio de fecha y consecuentemente, de mayoría de edad, no implica que estés preparado para afrontar un proceso de autonomía. En la mayoría de padres con hijos o hijas, no les pasaría por la cabeza decirles que cuando cumplen los 18 años tienen que marchar-se de casa y espabilarse por su cuenta. Es un poco hipócrita o injusto tener que pedir a la juventud tutelada que, cuando llegan a la mayoría de edad, deben buscarse la vida, buscar trabajo, seguir con la formación, encontrar una vivienda, gestionar la economía, tener una estabilidad emocional encontrándote solo … y, en resumen, conseguir los objetivos que una persona se plantea, tal vez, y con suerte, a partir de los 25 «, dice el joven.

«Me llamo Josué, tengo 23 años y soy un joven extutelado. ¿Qué significa esto? Poca gente es consciente de lo que significa. Piensan que simplemente por cuestiones de mala suerte, te ha tocado vivir en un centro. La realidad, sin embargo, va más allá. La mochila no está vacía cuando llegas a los 18 años y los problemas no  han desaparecido de manera mágica. Al contrario. Yo ingresé en un centro cuando ya tenía 17 años, y fue un cambio brutal de vida. Posteriormente, tuve la oportunidad de residir hasta los 21 años en un piso de autonomía de Casa Don Bosco. Si bien son tres años más de margen, siempre vives con la sensación de vacío y de incertidumbre hacia tu futuro. Aquí es cuando conozco el programa Incorpora y un tiempo después es cuando nace el Incorpora Jove. Un programa para jóvenes ex tutelados? ¿Con qué fin? Yo ya me había hecho a la idea de que debería hacer el camino solo, y saber que podía seguir teniendo un referente que me acompañara en mi itinerario ha supuesto un gran alivio «, relata.

«En principio es una orientación para la formación, para la búsqueda de trabajo y la inserción … Pero para mí ha supuesto mucho más. Me pude emancipar en un piso compartido y conseguí llegar a la universidad donde actualmente estoy cursando segundo del grado de filología inglesa. Un momento muy importante para mí fue cuando la técnica referente del programa se ofreció a acompañarme en el proceso de inscripción. Esto significó para mí una inyección de motivación para encarar el inicio de una nueva etapa. Saber que hay alguien que te hace sentir cuidado, para mí, no tiene precio. Para poderlo combinar con los estudios, encontré también un trabajo de la red Incorpora y desde hace tres años, que trabajo en temporadas. Incorpora Jove también ha supuesto una fuente de confianza en mí mismo, ya que el programa ha apostado en ayudarme económicamente con los estudios y también ahora, que me estoy sacando el carnet de conducir «, explica Josué.

Casos como el del Josué hacen que el programa Incorpora Jove tenga más sentido que nunca. Confiar que estos jóvenes -que si bien en un principio, no parten del mismo punto de partida- puedan conseguir sus objetivos, retos, sueños y forjando su itinerario de vida, es el gran motor que nos impulsa a seguir trabajando con la ilusión y el convencimiento de que el esfuerzo vale la pena. Y tanto si vale la pena.

 

 

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