Somos Uno, del deseo a la realidad

31 mayo 2021

En junio de 2019 el Consejo Inspectorial celebraba los encuentros con los consejos de las Comunidades Educativo Pastoral, una cita en la que se compartieron los objetivos comunes para la Inspectoría Salesiana María Auxiliadora. En línea con los últimos años, e inspirados por el Proyecto Orgánico Inspectorial que marca la hoja de ruta general, se presentó la línea de trabajo conjunto para dos cursos tras las exitosas campañas «Ven y verás» y «Primero, los últimos».

Con los últimos coletazos del calendario 2020-2021 concluye la etapa final de la campaña ‘Somos Uno’ con la sensación de que el trabajo compartido ha echado raíces y va a acompañar y definir siempre a la Inspectoría María Auxiliadora. Estos 24 meses formarán parte de su ADN y han servido para profundizar e impulsar, junto a las comunidades y la Familia salesiana presentes en cada localidad, el sentido de unidad de cada casa, promover iniciativas de formación conjunta entre salesianos religiosos y laicos comprometidos, y seguir creciendo en el sentido de pertenencia a una sola inspectoría.

“¿Quién nos iba a decir que tendríamos ocasión de vivirlo en estas circunstancias ocasionadas por la pandemia? Y, sin embargo, estos tiempos nos han hecho más visible y concreto lo esencial del Somos Uno”, compartía Ángel Asurmendi, Provincial de la inspectoría. “Creo que hemos percibido la presencia de Dios con más profundidad, en los gestos de solidaridad, en las iniciativas para atender las circunstancias de los más pequeños y necesitados”, añade el inspector destacando que la fraternidad puede construir positivamente una nueva sociedad. 

Por cuarto año consecutivo la inspectoría vivió una campaña que ha iluminado la acción pastoral concreta del curso académico. Somos Uno completa un doble movimiento. El primero de ellos, trabajado durante el curso 2019/20, fue el proceso realizado desde el autoconocimiento personal hasta el descubrimiento de la unidad como exigencia necesaria para el crecimiento personal y grupal. El segundo movimiento, partiendo de la experiencia de unidad, a imagen de la Trinidad, ser fermento en las diversas realidades en las que los miembros de la comunidad educativa se desarrollan: la familia, la escuela/parroquia/centro juvenil/plataformas sociales, la Iglesia, la sociedad; procurando, de este modo, la transformación social.

Son muchos los testimonios que a través de estas páginas han querido dejar constancia de ello en la sección Iremos a medias. Según el coordinador inspectorial de Animación Vocacional, Paco Pepe Pérez, esta campaña ha ayudado a la inspectoría a sentirse familia, como quería Don Bosco; una gran familia, un grupo de gente enorme, al servicio de los jóvenes”.

Para el salesiano José Ropero, este tiempo de campaña se resume en dos palabras: crecimiento y unidad. “Crecer implica tener vida y también tener raíces, tener un origen común que para nosotros es la relación con Jesús al modo de Don Bosco. Implica también mirar hacia delante, implica nuevos proyectos, nuevos caminos” comparte. “La unidad implica estar abiertos al otro, a reconocer todo el bien que tiene que aportar a esta inspectoría, a no asustarse por hacer algo distinto, sino a estar abierto a experiencias y a la novedad del espíritu” añade. 

“Somos miles de personas, pero realmente somos uno. Da igual dónde estemos, quiénes seamos o por qué estamos, al final lo importante es que somos esa única persona. Trabajamos, colaboramos por igual y soñamos por igual e intentamos parecernos a lo que soñó Don Bosco”, explica el salesiano Paco Jaldo sobre lo que hay más allá del lema común.

El salesiano Norbert Mamba afirma que sueña “con una misión salesiana compartida en la que todos, seglares y salesianos aportemos algo y trabajemos para sacar adelante esta misión que Don Bosco nos dejó y que hoy es nuestra”. Por su parte Segundo García, director de San Antonio Abad en Valencia, resume que esta campaña lo que ha aportado es unidad y comunión, un sueño para cualquier casa salesiana con diversidad de ambientes, donde es primordial conocernos para querernos más y avanzar todos en la misma dirección”.

Por su parte, Fernando Carrasco y Juan Manuel Melgar, director de colegio y de la presencia de Alcalá de Guadaíra, respectivamente, explican que en su día a día les une una misma misión, la de velar por el colegio y por su salesianidad, también el cargo de responsables de la comunidad educativa, de la pastoral y de todas las cuestiones que puedan surgir excepcionalmente como este tiempo de pandemia. Además, se sienten unidos por el amor a Don Bosco y María Auxiliadora y por su apuesta continuada para que los jóvenes tengan un lugar donde crecer y ser protagonistas del presente y del futuro.

‘Somos Uno’ dejará de ser el eslogan de la pastoral salesiana para dar el relevo a un nuevo lema que se lanzará a lo largo del mes de junio y tomará fuerza a partir de septiembre. Al igual que anteriores campañas como ‘Primero, los últimos’ o ‘Ven y verás’ la amplia selección de materiales elaborados por el extenso equipo de colaboradores repartidos por toda la geografía inspectorial y acompañados desde la Delegación de Pastoral seguirán disponibles en la web inspectorial junto a los testimonios y recursos, celebraciones, tutorías, canciones oraciones juveniles, entre otros.

Dos cursos en los que ha sido posible descubrirse como comunidad al reconocerse como hijos de Dios que aceptan un proyecto de amor volcado en los más necesitados. Una campaña compartida que recordará siempre que en Salesianos ‘Somos Uno’.

 

 

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