Por: Joana Monzó Esteve

Hace nueve meses comenzaba una de las campañas inspectoriales más ambiciosas desde que naciera la Inspectoría María Auxiliadora tras las exitosas experiencias del “Ven y verás” y “Primero, los últimos”. Bajo el lema ‘Somos Uno’ se presentó el objetivo de crecer en la comunión de espíritu, carisma y misión entre salesianos y seglares; una campaña para trabajar a dos años vista y que ha resistido en su primer curso a un desarrollo inesperado con motivo de la COVID-19, pero fortaleciendo su mensaje.

La terrible pandemia ha trastocado actividades, planes, celebraciones, pero también ha redimensionado el ‘Somos Uno’, dándole más sentido si cabía, llevándolo hasta extremos, implicando a todas y cada una de las personas que forman parte de la Familia Salesiana. “Sin saberlo, hemos hecho realidad el lema ‘Somos uno’ cada uno desde su casa”, señala Paco Pepe, que se despide como delegado de Pastoral Juvenil compartiendo esta premisa.

A principio de curso, el inspector, Ángel Asurmendi, animaba a “unirnos en la misión que el buen Dios nos ha encomendado: ser signos y portadores de su amor. Lo que más nos une es hacer el bien en común”. Y subrayaba un aspecto que sin duda ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de quienes están llamados a desarrollar la campaña de la Inspectoría: “El modo de estar y realizar esta misión es tan importante como el resultado de la misma. Abramos con los jóvenes espacios de encuentro, escucha, oración y diálogo ante los desafíos de la sociedad”, explicaba. 

El cierre físico de las casas salesianas en sus escuelas, parroquias, centros juveniles o algunos proyectos de las plataformas sociales como centros de día y PAES no ha impedido que se siguiera desarrollando la campaña. Como explica el salesiano Pepe Gómez desde Burriana, “a pesar de la situación provocada por el estado de alarma y los consiguientes confinamientos, se ha realizado un muy buen trabajo online. En todo momento se ha mantenido la unidad de la casa salesiana en torno al proyecto pastoral. El esfuerzo realizado y la creatividad han sido muy importantes”, comparte gracias a su visión pastoral. 

Ese esfuerzo se ha materializado en decenas de iniciativas y recursos con el objetivo de estar cerca en la distancia. Desde Salesianos San Juan Bosco de Granada consideran que ha sido muy enriquecedor y enumeran algunas de estas acciones, muchas de ellas también llevadas a cabo en el resto de casas de la Inspectoría. “Hemos mantenido el blog de los buenos días diarios, hemos hecho celebraciones en directo los 24, en el canal youtube y redes sociales, se ha llamado de modo personalizado a familias y alumnos a los que se veía que lo necesitaban, celebramos por todo lo alto María Auxiliadora con un magazine en directo con mucha unidad por parte de todos; graduaciones virtuales y con celebración de la palabra, videos motivadores del equipo de pastoral; el coro de profesores grabando canciones puestas al servicio de las celebraciones…”. Un sin fin de iniciativas reproducidas en los distintos puntos de la geografía inspectorial pero que han servido de muestra del compromiso por sentirse uno desde la distancia.

Y siempre con una atención especial a las personas más vulnerables. Desde la comunidad de Barcelona Ciudad Meridiana calculan que se han realizado “una media de 180 conexiones semanales por teléfono, Whatsapp, Instagram, Google Meet… con los destinatarios, parroquianos, niños y jóvenes de la PES y sus familias… Todo ello sin contar con las videoconferencias de los educadores y equipos de la PES”, explican. 

Los nuevos espacios, canales y modos de comunicación han servido para tender unos puentes, en muchas ocasiones inesperados, pero que han trazado un nuevo camino de encuentro que, donde muchas casas coinciden, hay que seguir aprovechando: “No debemos descuidar el contacto con nuestros destinatarios y familias. Debido a la situación originada por la COVID-19 pensamos que se ha intensificado más el contacto con ellos que incluso anteriormente en persona, lo cual nos invita a la reflexión de no caer en la rutina anterior a esta situación y seguir creciendo en retos, propuestas y sobre todo cercanía con nuestros destinatarios”, apuntan desde San Juan Bosco Campano.

En el mismo sentido desde Granada se señala la idoneidad de “mantener grupos de difusión e inercias para seguir aprovechando las redes para unir y difundir, manteniendo también el contacto personal. Durante el confinamiento se ha llegado a muchas personas que antes no nos conocían bien, ni sabían qué hacemos”.

Sin embargo, hay que contar también con los efectos negativos de la virtualización de las relaciones personales que ha intensificado el confinamiento. Sobre ello advierten desde Jerez Lora Tamayo que consideran “necesario e imprescindible el acompañamiento a los jóvenes”. “El distanciamiento físico y el confinamiento, al que razonablemente nos ha obligado la pandemia, pueden provocar una brecha en la participación en los momentos de culto, en actividades convivenciales, etc. cuando todo recupere la normalidad. Por ello, se hace más necesaria que nunca esta comunicación, sensible a sus preocupaciones y que pueda evitar un aislamiento virtual excusado en la situación de seguridad”.

De las reflexiones extraídas en la revisión del curso, la clave se perfila en cómo reorientar el acercamiento propiciado durante el confinamiento a un nuevo escenario de recuperación del espacio físico:  “Sería importante hacer una pastoral de acompañamiento cercana, más que una pastoral de grandes masas. Creo que le tenemos que dedicar momentos al diálogo con compañeros, alumnos, padres… Que sientan que pueden contar con nosotros de verdad”, argumenta Carolina Illescas de Salesianos Granada.

Objetivos de la campaña 2020-2021

En el curso 2019-2020 el objetivo de la campaña ‘Somo Uno’ ha sido el de tomar conciencia del propio yo; el descubrimiento del otro como individuo y la suma de ambos como unidad. En el próximo curso se parte de la experiencia de unidad, “para ser fermento en las diversas realidades en las que los miembros de la comunidad educativa se desarrollan, procurando, de este modo, la transformación social”, tal y como se explica en la nueva presentación de la campaña para el segundo año.

Bajo el prisma de la pandemia, el vuelco económico y social ha hecho repensar y replantearse los retos y las actuaciones más importantes de cara al curso 2020- 2021. Son muchas las propuestas enumeradas por las casas salesianas que ponen el foco en la atención en las secuelas de la crisis. Josan Montull, director de Salesianos Huesca, considera que se debe asegurar que nadie se quede fuera por motivos económicos. 

En el aspecto educativo, Montull insta a priorizar la atención a todos los niños y niñas que se han quedado descolgados en el sistema educativo. “Prevemos que va a haber mucho desfase educativo el próximo curso”, por ello pide un proyecto claro de refuerzo del curso. 

La brecha digital ha jugado una vez más en contra de las familias con menos recursos. “Urge la atención de los hogares mediante iniciativas, no solo de asistencia de los bienes prioritarios, sino también de formación por la enorme carencia de competencia digital que ha dejado al descubierto la crisis y provocada por los problemas de preparación y medios tecnológicos en los hogares”, reflexiona Mario Pardos desde Jerez Lora Tamayo

Una campaña que nos ha he hecho soñar

En septiembre de 2019 se comenzó a verbalizar el sueño de “ir a medias” en esta misión.  “Estoy convencido de que esta campaña nos puede ayudar a entender que todos somos necesarios, que entre todos podemos ir construyendo el objetivo y el sueño de Don Bosco”, decía Javi Jaldo, salesiano cooperador, y uno de los muchos testimonios difundidos durante este curso a través de la revista SMX.

Mayca Crespo, de Salesianos Las Palmas y Paco Pepe, Delegado de Pastoral Juvenil y acompañante directo durante la primera parte de la campaña, señalaban el refuerzo de la unión como familia para “sentirnos parte de un mismo proyecto, de una misma familia al servicio de los jóvenes”.

Como una premonición, Santiago Villegas, coordinador de economía en los servicios inspectoriales de Barcelona, deseaba que la campaña nos hiciera más fuertes “y que con ello nos ayude también a superar mejor los retos que seguro nos deparará el futuro”.  Así fue. 

La recuperación material y psicológica va a ser un el gran caballo de batalla. La ventaja es que en este camino que ahora toca emprender nos hemos encontrado. Como apunta Montull,  “el año que viene vamos a tener que demostrar que ‘Somos Uno’”.

 

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