VIVIR A FONDO | CICLO C – PENTECOSTÉS

30 mayo 2022

Jn 20,19-23

Al llegar la noche de aquel mismo día, primero de la semana, los discípulos estaban reunidos y tenían las puertas cerradas por miedo a los judíos. Jesús entró y, poniéndose en medio de los discípulos, los saludó diciendo:

–¡Paz a vosotros!

Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y ellos se alegraron de ver al Señor.  Luego Jesús dijo de nuevo:

–¡Paz a vosotros! Como el Padre me envió a mí, también yo os envío a vosotros.

Dicho esto, sopló sobre ellos y añadió:

–Recibid el Espíritu Santo.  A quienes perdonéis los pecados, les quedarán perdonados; y a quienes no se los perdonéis, les quedarán sin perdonar.

El relato de la ascensión enlaza, en cuatro líneas, una serie de realidades que van totalmente ligadas:

– Recuerda la pasión y muerte de Jesús como camino necesario para la Vida (“el Mesías tenía que morir”);

– Expresa la resurrección como la entrada de Jesús en la vida de Dios (“fue llevado al cielo”) y entronización como Señor, como aquel que da pleno sentido a nuestra vida (le adoraron);

– Muestra la misión de la Iglesia: hacer todo lo posible para que el mundo haga un giro y se encamine hacia lo que Dios había soñado, eliminando todo aquello que lo impide (“hay que anunciar a todas las naciones que se vuelvan a Dios, para que él les perdone sus pecados”);

– Afirma rotundamente que en esta misión tendremos siempre la presencia activa del Espíritu (“lo que mi Padre prometió”, “el poder que viene de Dios”).

Todo esto tendría que estar presente en nuestra vida de seguidores, de testigos de la resurrección: poner en el centro de nuestra vida a Jesús, el Señor, poniéndonos a disposición para la misión que se nos encomienda, entregando gratuitamente nuestra vida, desde la convicción de que Dios tendrá la última palabra y que se hace presente en nuestra vida a través del Espíritu. Y, como los discípulos, haciendo el camino “muy contentos”.

¿Ocupa Jesús el centro de mi vida? ¿Lo tengo siempre presente?

¿Estoy dispuesto/a a gastar mis energías, mi vida, en continuar la misión que Jesús encarga a su Iglesia?

¿Me creo de verdad que el Espíritu está actuando, o soy de los que solamente me fío de aquello que controlo?

Ven, Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo:

quedan aún muchos muros

que han de ser derribados;

aún no sabemos hablar

lenguas que todos entiendan.

 

Ven, Espíritu Santo:

para enseñarnos a orar

y saber decir “Jesús”;

proclamar su testimonio

con la palabra de vida,

y que grabes en nosotros

la imagen viva de Cristo.

 

¡Ven, Espíritu Santo:

Anima nuestras comunidades.

Alienta nuestros esfuerzos

de vida nueva.

¡Ven Espíritu Santo!

Héroe (Mariah Carey)

http://www.youtube.com/watch?v=cOmr5lpjsqs

Como un libro
Que no sabes el final
Y te asusta lo que lees
Así la vida es
Cuando naces
Ya te expones al dolor
Y de a poco y con valor
Logras crecer

Y como un libro el corazón
Nos enseña que hay temor
Que hay fracasos y maldad
Que hay batallas que ganar
Y en cada página el amor
Nos convierte en luchador
Y descubres lo común
No hay un héroe como tú

Son muy pocos
Los que se arriesgan por amor
Pero tú tienes la fe
Y eso lo es todo
No decaigas
Que vivir es aprender
Y no hay nada que temer
Si crees en ti

Y como un libro el corazón
Nos enseña que hay temor
Que hay fracasos y maldad
Que hay batallas que ganar
Y en cada página el amor
Nos convierte en luchador
Y descubres lo común
No hay un héroe como tú

Sólo Dios
Sabe donde y cuando
La vida nos dirá
Lo has hecho bien
Sólo
Con un sueño sólo
Sabrá como vencer

Y como un libro el corazón
Nos enseña que hay temor
Que hay fracasos y maldad
Que hay batallas que ganar
Y en cada página el amor
Nos convierte en luchador
Y descubres lo común
No hay un héroe como tú