Estoy cansado a más no poder

24 febrero 2019

 

Por: José Miguel Núñez. Director de la CP Bartolomé Blanco

En plena actividad, cuando la obra de Don Bosco se consolidaba, nuestro padre desarrollaba una actividad extraordinaria con calendarios imposibles, empresas agotadoras y mil actividades que lo llevaban de un sitio a otro sin apenas tiempo para descansar. En julio de 1877, Don Bosco (62 años) escribe a Don Rua desde Marsella confiándole: “Estoy cansado a más no poder…”

“Estoy hecho pedazos…”, escribirá el mismo mes de julio, días más tarde de nuevo a Don Rua desde Alassio. Cansado y al límite, Don Bosco no para. Seguirá adelante sin frenar su actividad. La tenacidad y la fortaleza de ánimo sólo podían venir de una convicción: Dios me sostiene. Una interioridad fuera de lo común que lo hacía estar muy unido al Señor en todas las circunstancias. Una esperanza inquebrantable sostenida por una fe recia y expresada en una ardiente caridad pastoral. Este era el secreto de Don Bosco: una vida enraizada en Dios. Profundamente hombre, profundamente santo.

Gastado por el bien de los jóvenes. Como una sotana vieja. Así concluyó sus días quien no escatimó esfuerzos para llevar adelante la obra de Dios. También a ti don Bosco te propone una vida apasionante y te ofrece “pan, trabajo y paraíso”, como ofreció siempre a sus salesianos. Ven y verás. Hay un sitio para ti.

También te puede interesar…