ESTUDIO DE LA PALABRA| CICLO C – IV DOMINGO DE CUARESMA

21 marzo 2022

Propuesta de Lectio Divina personal (o en grupo)

IV DOMINGO DE CUARESMA Ciclo C (Lc 15, 1-3.11-32)

 

 

ORACIÓN

Creemos que estás en medio de nosotros, Padre, y en nuestro interior;

creemos que el Espíritu de tu Hijo nos impulsa.

Te pedimos que no dejamos de estar abiertos al Espíritu,

y que sepamos escuchar sus insinuaciones.

Que venga sobre nosotros tu Espíritu

que nos ayude a conocer más a tu Hijo

a través de la Palabra que ahora escucharemos.

(B) PASOS PARA LA MEDITACIÓN

  1. LEE…

¿Qué dice el texto?

Atiende a todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas. Para la comprensión del texto te pueden servir los comentarios que te ofrecemos a continuación.

Texto (Lc 15,1-3.11-32)

I digué encara: Un home tenia dos fills. Un dia, el més jove digué al pare:

Pare, dóna’m la part de l’herència que em toca.

»Ell els va repartir els béns. Al cap d’uns quants dies, el més jove va vendre’s tot el que tenia i se’n va anar amb els diners en un país llunyà.

»Un cop allí, dilapidà la seva fortuna portant una vida dissoluta. Quan s’ho hagué malgastat tot, vingué una gran fam en aquell país i començà a passar necessitat. Llavors es va llogar a un propietari d’aquell país, que l’envià als seus camps a pasturar porcs. Tenia ganes d’atipar-se de les garrofes que menjaven els porcs, però ningú no li’n donava. Llavors reflexionà i es digué: «Quants jornalers del meu pare tenen pa de sobres i jo aquí m’estic morint de fam! Aniré a trobar el meu pare i li diré: Pare, he pecat contra el cel i contra tu. Ja no mereixo que em diguin fill teu; tracta’m com un dels teus jornalers.» I se n’anà a trobar el seu pare.

»Encara era lluny, que el seu pare el veié i es commogué, corregué a tirar-se-li al coll i el besà.  El fill li digué: Pare, he pecat contra el cel i contra tu. Ja no mereixo que em diguin fill teu.  »Però el pare digué als seus criats: De pressa, porteu el vestit millor i poseu-l’hi, poseu-li també l’anell i les sandàlies, porteu el vedell gras i mateu-lo, mengem i celebrem-ho, perquè aquest fill meu era mort i ha tornat a la vida, estava perdut i l’hem retrobat.

»I es posaren a celebrar-ho. »Mentrestant, el fill gran era al camp. Quan, de tornada, s’acostava a la casa, va sentir músiques i balls i cridà un dels criats per preguntar-li què era allò. Ell li digué:

»–El teu germà ha tornat. El teu pare l’ha retrobat en bona salut i ha fet matar el vedell gras.

»El germà gran s’indignà i no volia entrar. Llavors el seu pare va sortir i el pregava. Però ell li respongué: »–Fa molts anys que et serveixo sense desobeir mai ni un de sol dels teus manaments, i tu encara no m’has donat un cabrit per a fer festa amb els meus amics. En canvi, quan ha tornat aquest fill teu després de consumir els teus béns amb prostitutes, has fet matar el vedell gras.

»El pare li contestà:»–Fill, tu sempre ets amb mi, i tot el que és meu és teu. Però calia celebrar-ho i alegrar-se, perquè aquest germà teu era mort i ha tornat a la vida, estava perdut i l’hem retrobat.

Comentarios:

 Todo el capítulo 15 del evangelio de Lucas está centrado en la misericordia de Dios hacia los pecadores, y lo hace con tres parábolas: la oveja perdida, la moneda perdida, y el hijo perdido.

La introducción (cf. Lc 15,1-2) nos presenta a Jesús rodeado por un lado de cobradores de impuestos y de otros pecadores, y por otro, de fariseos y de maestros de la Ley. Los primeros se acercan a Jesús para escucharlo, los segundos para criticar su conducta de acercamiento a los pecadores.

Jesús les propone una parábola donde aparecen tres personajes, un padre y sus dos hijos, que representan, cada uno de ellos, una personalidad real: los pecadores, los maestros de la ley, y Jesús mismo.

Los dos hijos son malos, cada uno a su manera. El hijo menor, porque se aparta del padre y desperdicia una buena parte del patrimonio familiar, con una clara actitud de irresponsabilidad. El hijo mayor porque, aunque manteniéndose cerca del padre, desprecia a su hermano pequeño y no quiere compartir ni fiesta ni techo con él. Ambos tienen el corazón enfermizo. Pero una diferencia fundamental los diferencia. Mientras que el hijo pequeño es capaz, movido por el estómago vacío, de darse cuenta de la situación que vive, el mayor es incapaz de hacerlo por su autosuficiencia.

El padre es el personaje central. Primero de todo transige con las reclamaciones del pequeño y lo deja hacer, pero después, cuando ve que retorna se conmueve, sale a su encuentro y lo rehace en la dignidad de hijo y heredero. Pero también debe salir al encuentro del hermano mayor que no quiere entrar en casa y lo mueve a reflexionar.

La misericordia del padre de la parábola rompe los esquemas del obrar humano; difícilmente nosotros haríamos como él hace. Por eso es imagen de Dios, Padre misericordioso, dispuesto a salir al encuentro de todos, porque todos somos pecadores y necesitados del perdón gratuito de Dios.

Constituye una invitación a celebrar el sacramento de la Reconciliación y a poner nuestra vida de pecadores en manos de nuestro Padre del cielo, rico en perdón.

  1. MEDITA…

¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?

Sugerencias:

“Un dels béns que reben és la llibertat d’“anar-se’n” i d’“entrar”, la llibertat de gaudir dels béns de la casa”

 “En el perdón existe la posibilidad de volver a convivir.”

  • ” Perdóname padre”
  • “He vuelto”
  1. CONTEMPLA Y REZA…

¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…

Sugerencias:

Abrázame Padre, porque he pecado contra ti.

Quiero devolverte la alegría de tenerme volviendo a ti.

  1. ACTÚA…

¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?

  1. COMPARTE…

Si la Lectio se hace en grupo, podéis compartir con sencillez lo que cada uno ha descubierto, para enriquecimiento del grupo.

  1. DA GRACIAS…

Puedes acabar este momento con una oración: expresa a Dios lo que has vivido, dale gracias por lo que te ha manifestado, y pide al Espíritu que te haga pasar de la Palabra a la vida.

 

Ven, Espíritu Santo,

ilumina mi corazón para que pueda entender la Palabra,

conocer más a Jesús

y hacer que en mi vida camine con criterios evangélicos.

 

Fuente (comentarios y sugerencias): Editorial CCS

 

Fuente: Evangelio al dia (Editorial CCS)

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