{"id":19035,"date":"2022-05-30T14:52:18","date_gmt":"2022-05-30T12:52:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/?p=19035"},"modified":"2022-06-03T08:40:31","modified_gmt":"2022-06-03T06:40:31","slug":"los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/","title":{"rendered":"Los or\u00edgenes de la Casa Salesiana de la Trinidad"},"content":{"rendered":"<div id=\"fb-root\"><\/div>\n<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; admin_label=\u00bbsection\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row admin_label=\u00bbrow\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.17.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Aunque en febrero de 1882 el cardenal fray Joaqu\u00edn Lluch, arzobispo de Sevilla,\u00a0 tom\u00f3 posesi\u00f3n del antiguo Convento Trinitario Calzado no fue hasta julio de 1892 cuando los salesianos tomaron posesi\u00f3n del mismo\u00a0abriendo su oratorio festivo. Definitivamente\u00a0 instalaron su comunidad y sus escuelas profesionales el 4 de enero de 1893, siendo cardenal de Sevilla don Benito Sanz y For\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Francisco Atzeni y el joven cl\u00e9rigo, cuarto sucesor de Don Bosco, Pedro Ricaldone, entre\u00a0otros, desde la primera casa salesiana de Espa\u00f1a, la Casa Madre de Utrera, decidieron abrir las puertas de la primera casa salesiana de la capital hispalense.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Era el 24 de julio de 1892, bajo un calor asfixiante y en una zona donde los muchachos campaban a sus anchas organizados en bandas que sembraban el terror entre propios y extra\u00f1os. Naci\u00f3 entonces el Oratorio Festivo de la Trinidad, con la presencia de Mat\u00edas Buil y los j\u00f3venes salesianos Juan Dom\u00ednguez y Pedro\u00a0Ricaldone visto en la \u00e9poca como la fiel imagen de Don Bosco en Sevilla. \u00c9ste dej\u00f3 por escrito que al principio, \u00abs\u00f3lo uno de aquellos j\u00f3venes alborotadores y vivarachos mozuelos, se vino tras mi llamada\u00bb, pero al cabo de la media hora de abrir las puertas por primera vez y gracias a las medallitas brillantes de Mar\u00eda Auxiliadora, hizo tornar la desconfianza y el miedo en alegr\u00eda, juegos y educaci\u00f3n. En media hora ya eran 37 y al finalizar el a\u00f1o, m\u00e1s de un centenar.<\/span><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2022\/05\/foto_t7.jpg\u00bb title_text=\u00bbKM_C554e-20150418183127&#8243; _builder_version=\u00bb4.17.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.17.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La infanta Mar\u00eda Luisa Fernanda de Borb\u00f3n, entre otras personalidades de la \u00e9poca, ve\u00edan necesario \u00abacercar las Escuelas Profesionales que la joven congregaci\u00f3n de los Salesianos de Don Bosco (SDB) ya hab\u00edan desarrollado en Italia, Francia o Argentina\u00bb. La propia infanta, adecent\u00f3, limpi\u00f3 y prepar\u00f3 el antiguo convento de la Trinidad \u00abpara que los salesianos por fin se instalaran en la ciudad. La duquesa de Montpensier habl\u00f3 entonces con el arzobispo de Sevilla, Sanz y For\u00e9s, para que aceptara un trueque que a la postre ser\u00eda clave para el desarrollo social de la zona: la misma ced\u00eda su Palacio de San Telmo para que el seminario que se encontraba en el convento quedara expedito para los salesianos, en una especie de trueque que desde Palacio no vieron con malos ojos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La zona de la Trinidad, Ronda Hist\u00f3rica y Puerta del Sol ten\u00eda una poblaci\u00f3n muy pobre, con tasas de analfabetismo muy elevadas y con una infancia y juventud desatendidas; y \u201cen el caso concreto de los j\u00f3venes, agrupados en bandas organizadas, que d\u00eda s\u00ed y d\u00eda tambi\u00e9n, romp\u00edan las farolas de gas de las calles, o se enzarzaban en peleas y altercados con bandas de otros barrios como la Macarena o Puerta Osario\u201d. Terminaron firmando un \u00abarmisticio\u00bb entre bandas callejeras en una oraci\u00f3n poniendo a los pies de un cuadro de Mar\u00eda Auxiliadora, navajas, palos, hondas y dem\u00e1s armas con las que sembraban el terror en la zona\u00bb. Es lo que se hizo llamar la \u00abPira de los Honderos\u00bb. La Infanta Mar\u00eda Luisa, principal benefactora de estos primeros meses como presencia salesiana, e impresionada por el cambio de actitud de los j\u00f3venes ya trabajados por Pedro Ricaldone, no tard\u00f3 en enviarles muebles y ropa de primera necesidad. Dicho v\u00ednculo jam\u00e1s se perder\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Pedro Ricaldone fue quiz\u00e1s, la figura m\u00e1s importante de estos primeros pasos. Don Pedro, como era conocido en la ciudad, fue un enamorado de la persona de Don Bosco y de su forma de actuar. Se afirma de \u00e9l que era una persona muy creativa, organizada de mente, con iniciativa, con gran sentido del humor.\u00a0No se achicaba ante las adversidades econ\u00f3micas, se enamor\u00f3 de Sevilla muy r\u00e1pido y dej\u00f3 una huella imborrable.\u00a0Posteriormente, la primera imprenta de los talleres de los Salesianos de la Sant\u00edsima Trinidad, public\u00f3 la historia de las Santas Justa y Rufina, pues bajo la actual bas\u00edlica se encuentran las Sagradas C\u00e1rceles donde estuvieron encerradas. Y, hermosa y sincera, la amistad \u00edntima y el cari\u00f1o mutuo que le ten\u00eda el fundador de El Correo de Andaluc\u00eda, el Beato Marcelo Sp\u00ednola, benefactor, cooperador salesiano y enamorado de la obra de Don Bosco.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Era el 24 de julio de 1892, bajo un calor asfixiante y en una zona donde los muchachos campaban a sus anchas organizados en bandas que sembraban el terror entre propios y extra\u00f1os. Naci\u00f3 entonces el Oratorio Festivo de la Trinidad, con la presencia de Mat\u00edas Buil y los j\u00f3venes salesianos Juan Dom\u00ednguez y Pedro\u00a0Ricaldone visto en la \u00e9poca como la fiel imagen de Don Bosco en Sevilla. \u00c9ste dej\u00f3 por escrito que al principio, \u00abs\u00f3lo uno de aquellos j\u00f3venes alborotadores y vivarachos mozuelos, se vino tras mi llamada\u00bb, pero al cabo de la media hora de abrir las puertas por primera vez y gracias a las medallitas brillantes de Mar\u00eda Auxiliadora, hizo tornar la desconfianza y el miedo en alegr\u00eda, juegos y educaci\u00f3n. En media hora ya eran 37 y al finalizar el a\u00f1o, m\u00e1s de un centenar.<\/span><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2022\/05\/foto_t1.jpg\u00bb title_text=\u00bbKM_C554e-20150418182901&#8243; _builder_version=\u00bb4.17.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.17.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Aquella historia comienza a forjar tambi\u00e9n la devoci\u00f3n a una de las tallas m\u00e1s veneradas en la ciudad, la de\u00a0Mar\u00eda Auxiliadora llegada en mayo de 1895 de la Casa de Sarri\u00e1.\u00a0La misma misi\u00f3n salesiana, que tiende la necesidad de atender el tiempo libre, pero que observa que hay una necesidad de formaci\u00f3n humana, cristiana, t\u00e9cnica y profesional para forjar el futuro de j\u00f3venes que se encontraban en absoluta pobreza, hace que el pueblo vea en su t\u00edtulo de Auxiliadora, una utop\u00eda hecha realidad. El concepto de Auxilio est\u00e1 visible, palpable en lo material, en lo humano y en lo laboral. La gente ve hechos y talleres: oratorio, carpinter\u00eda, sastrer\u00eda, zapater\u00eda, cerrajer\u00eda, tipograf\u00eda, encuadernaci\u00f3n, tres bandas de m\u00fasica (internos, alba\u00f1iles y externos), clases nocturnas de alfabetizaci\u00f3n para obreros\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Era el 24 de julio de 1892, bajo un calor asfixiante y en una zona donde los muchachos campaban a sus anchas organizados en bandas que sembraban el terror entre propios y extra\u00f1os. Naci\u00f3 entonces el Oratorio Festivo de la Trinidad, con la presencia de Mat\u00edas Buil y los j\u00f3venes salesianos Juan Dom\u00ednguez y Pedro\u00a0Ricaldone visto en la \u00e9poca como la fiel imagen de Don Bosco en Sevilla. \u00c9ste dej\u00f3 por escrito que al principio, \u00abs\u00f3lo uno de aquellos j\u00f3venes alborotadores y vivarachos mozuelos, se vino tras mi llamada\u00bb, pero al cabo de la media hora de abrir las puertas por primera vez y gracias a las medallitas brillantes de Mar\u00eda Auxiliadora, hizo tornar la desconfianza y el miedo en alegr\u00eda, juegos y educaci\u00f3n. En media hora ya eran 37 y al finalizar el a\u00f1o, m\u00e1s de un centenar.<\/span><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2022\/05\/foto_t2.jpg\u00bb title_text=\u00bbKM_C554e-20150418182923&#8243; _builder_version=\u00bb4.17.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_image][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Atzeni y el joven Pedro Ricaldone decidieron abrir las puertas de la primera casa salesiana de la capital hispalense. <\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19038,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-19035","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imagen-historica"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Los or\u00edgenes de la Casa Salesiana de la Trinidad - Revista SMX<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Los or\u00edgenes de la Casa Salesiana de la Trinidad - Revista SMX\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Francisco Atzeni y el joven Pedro Ricaldone decidieron abrir las puertas de la primera casa salesiana de la capital hispalense.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista SMX\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2022-05-30T12:52:18+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2022-06-03T06:40:31+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2022\/05\/foto_t1-1024x620.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1024\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"620\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"martapeirat\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"martapeirat\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"martapeirat\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/20a80be1bb4e0ed82068c57facf5b237\"},\"headline\":\"Los or\u00edgenes de la Casa Salesiana de la Trinidad\",\"datePublished\":\"2022-05-30T12:52:18+00:00\",\"dateModified\":\"2022-06-03T06:40:31+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\\\/\"},\"wordCount\":1368,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/8\\\/2022\\\/05\\\/foto_t1.jpg\",\"articleSection\":[\"IMAGEN HIST\u00d3RICA\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\\\/\",\"name\":\"Los or\u00edgenes de la Casa Salesiana de la Trinidad - Revista SMX\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/8\\\/2022\\\/05\\\/foto_t1.jpg\",\"datePublished\":\"2022-05-30T12:52:18+00:00\",\"dateModified\":\"2022-06-03T06:40:31+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/20a80be1bb4e0ed82068c57facf5b237\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/8\\\/2022\\\/05\\\/foto_t1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/8\\\/2022\\\/05\\\/foto_t1.jpg\",\"width\":2169,\"height\":1314},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Los or\u00edgenes de la Casa Salesiana de la Trinidad\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/\",\"name\":\"Revista SMX\",\"description\":\"P\u00e1gina oficial de Inspector\u00eda Salesiana Mar\u00eda Auxiliadora\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.salesianos.edu\\\/revistasmx\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/20a80be1bb4e0ed82068c57facf5b237\",\"name\":\"martapeirat\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/1139b81b40ed1dde466563679597db378e7092bbfdd7ebb264c437fedde866d7?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/1139b81b40ed1dde466563679597db378e7092bbfdd7ebb264c437fedde866d7?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/1139b81b40ed1dde466563679597db378e7092bbfdd7ebb264c437fedde866d7?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"martapeirat\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Los or\u00edgenes de la Casa Salesiana de la Trinidad - Revista SMX","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Los or\u00edgenes de la Casa Salesiana de la Trinidad - Revista SMX","og_description":"Francisco Atzeni y el joven Pedro Ricaldone decidieron abrir las puertas de la primera casa salesiana de la capital hispalense.","og_url":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/","og_site_name":"Revista SMX","article_published_time":"2022-05-30T12:52:18+00:00","article_modified_time":"2022-06-03T06:40:31+00:00","og_image":[{"width":1024,"height":620,"url":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2022\/05\/foto_t1-1024x620.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"martapeirat","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"martapeirat","Tiempo de lectura":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/"},"author":{"name":"martapeirat","@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/#\/schema\/person\/20a80be1bb4e0ed82068c57facf5b237"},"headline":"Los or\u00edgenes de la Casa Salesiana de la Trinidad","datePublished":"2022-05-30T12:52:18+00:00","dateModified":"2022-06-03T06:40:31+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/"},"wordCount":1368,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2022\/05\/foto_t1.jpg","articleSection":["IMAGEN HIST\u00d3RICA"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/","url":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/","name":"Los or\u00edgenes de la Casa Salesiana de la Trinidad - Revista SMX","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2022\/05\/foto_t1.jpg","datePublished":"2022-05-30T12:52:18+00:00","dateModified":"2022-06-03T06:40:31+00:00","author":{"@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/#\/schema\/person\/20a80be1bb4e0ed82068c57facf5b237"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2022\/05\/foto_t1.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2022\/05\/foto_t1.jpg","width":2169,"height":1314},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/los-origenes-de-la-casa-salesiana-de-la-trinidad\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Los or\u00edgenes de la Casa Salesiana de la Trinidad"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/#website","url":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/","name":"Revista SMX","description":"P\u00e1gina oficial de Inspector\u00eda Salesiana Mar\u00eda Auxiliadora","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/#\/schema\/person\/20a80be1bb4e0ed82068c57facf5b237","name":"martapeirat","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1139b81b40ed1dde466563679597db378e7092bbfdd7ebb264c437fedde866d7?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1139b81b40ed1dde466563679597db378e7092bbfdd7ebb264c437fedde866d7?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1139b81b40ed1dde466563679597db378e7092bbfdd7ebb264c437fedde866d7?s=96&d=mm&r=g","caption":"martapeirat"}}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19035","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19035"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19035\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19088,"href":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19035\/revisions\/19088"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19038"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}