{"id":10672,"date":"2019-01-24T12:00:59","date_gmt":"2019-01-24T11:00:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/?p=10672"},"modified":"2020-10-05T08:44:25","modified_gmt":"2020-10-05T06:44:25","slug":"espiritualidad-de-la-familia-salesiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/espiritualidad-de-la-familia-salesiana\/","title":{"rendered":"Espiritualidad de la Familia Salesiana"},"content":{"rendered":"<div id=\"fb-root\"><\/div>\n<p><strong>ESPIRITUALIDAD DE LA FAMILIA SALESIANA (I)<\/strong><\/p>\n<p><strong>CICFS (art 22-27)\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La espiritualidad apost\u00f3lica<\/strong> es el <strong>centro inspirador y animador de la vida de comuni\u00f3n en la misi\u00f3n de la FASA<\/strong>. Una comuni\u00f3n que no nace de proyectos humanos, ni de una organizaci\u00f3n perfecta, sino de la <strong>caridad pastoral<\/strong> que, suscitada por el Esp\u00edritu en el coraz\u00f3n de DB, lo anim\u00f3 hasta la santidad.<\/p>\n<p><strong>Espiritualidad significa que nuestra vida est\u00e1 guiada por el Esp\u00edritu<\/strong>, que gratifica con sus carismas a los diversos Grupos pertenecientes a una \u00fanica Familia. <strong>Apost\u00f3lica significa un dinamismo interior que impulsa al don y al servicio<\/strong>, dando eficacia salv\u00edfica a la acci\u00f3n educativa y evangelizadora y unificando toda la existencia en torno a este centro inspirador.<\/p>\n<p><strong>Movidos por la fe, la esperanza y la caridad<\/strong>, los miembros de la FASA participan en la acci\u00f3n de Dios que siempre obra para comunicar a cada persona su amor misericordioso y se sienten profundamente insertos en la comuni\u00f3n y en el apostolado de la Iglesia.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Colaborar con Dios Padre <\/strong>Poner a Dios como centro unificador de la propia vida, fuente de la comuni\u00f3n fraterna e inspirador de la propia acci\u00f3n, <strong>supone una cierta imagen de Dios.<\/strong> No el Dios lejano, inmerso totalmente en su solitario silencio y desinteresado de la tierra, sino el Dios-Amor (cf. 1Jn 4,16) que se entrega plenamente a la humanidad, un \u00abPadre que trabaja siempre\u00bb (Jn 5,17) compartiendo la vida con sus hijos, presente al venir al encuentro de hecho y con amor a las profundas aspiraciones de las personas; un Dios tan comprometido en nuestra historia que se expone a la libertad del hombre aceptando el riesgo del rechazo, d\u00e1ndose siempre como amor que perdona (ag\u00e1pe).<\/li>\n<\/ol>\n<p>Silencioso pero eficaz trabajador en la historia, Dios se asocia a colaboradores activos y laboriosos que com-prometen sus energ\u00edas, en las situaciones concretas de la vida, cuando anuncian su amor y realizan obras de bien, <strong>bebiendo en \u00e9l la fuerza para amar, dar y servir<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>\u00abVivir en la presencia de Dios\u00bb<\/strong> es cultivar una intensa y continua relaci\u00f3n de amor con \u00c9l (\u201cuni\u00f3n con Dios\u201d); sentirse colmados por un amor semejante al suyo, el que se da de modo ben\u00e9volo y desinteresado y se prodiga por los destinatarios privilegiados de su propia misi\u00f3n; significa tambi\u00e9n saber captar y acoger los signos de su misteriosa presencia en las expectativas y en las exigencias de los hombres de nuestro tiempo.<\/p>\n<p>Es el Padre misericordioso al que DB dirigi\u00f3 su invocaci\u00f3n: \u00abDa mihi animas, cetera tolle\u00bb. A todos nos repite DB: \u00abLa m\u00e1s divina de las cosas divinas es colaborar con Dios en la salvaci\u00f3n de las almas, y es un camino seguro de alta santidad\u00bb.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Vivir los sentimientos de Cristo <\/strong>DB puso en el centro de su vida espiritual y acci\u00f3n apost\u00f3lica una convencida devoci\u00f3n a Jes\u00fas presente en la Eucarist\u00eda, el Due\u00f1o de la casa \u2013 sol\u00eda decir \u2013, y al divino Salvador, cuyos gestos salv\u00edficos intent\u00f3 imitar.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Injertados en Cristo<\/strong> en virtud del Bautismo, nos dejamos asimilar a \u00c9l, d\u00f3ciles a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, hasta poder decir con san Pablo: \u00abPara m\u00ed vivir es Cristo\u00bb (Fil 1,21), \u00abya no vivo yo, sino que Cristo vive en m\u00ed\u00bb (Gal 2,20); y tambi\u00e9n: \u00abTened en vosotros los <strong>mismos sent\u00edmientos de Cristo Jes\u00fas<\/strong>\u00bb (Fil 2,5). Estos son: la vigilante conciencia de ser el Enviado de Dios, guiado en todo por el Esp\u00edritu; la obediencia incondicional a la voluntad del Padre en realizar la misi\u00f3n que se le con-f\u00eda, afrontando con valent\u00eda dificultades y contrastes (cf. Jn 5, 17s); el constante y generoso esfuerzo por liberar a las personas de toda forma de muerte y comunicar a todos vida y alegr\u00eda; el cuidado apasionado de los peque\u00f1os y de los pobres con la solicitud del Buen Pastor; el amor que perdona siempre hasta volverse v\u00edctima en la cruz; la promesa de ser compa\u00f1ero de camino como lo fue con los dos de Ema\u00fas.<\/p>\n<p><strong>La imagen del Buen Pastor<\/strong> inspira y gu\u00eda nuestra acci\u00f3n, en dos perspectivas:<\/p>\n<p>2.1. El ap\u00f3stol del Se\u00f1or Jes\u00fas <strong>pone en el centro de su atenci\u00f3n a la persona<\/strong> como tal y la ama como es, sin prejuicios ni exclusiones, exactamente como hace el Buen Pastor, tambi\u00e9n con la oveja descarriada.<\/p>\n<p>2.2. El ap\u00f3stol <strong>no se propone a s\u00ed mismo sino siempre y solo al Se\u00f1or Jes\u00fas<\/strong>, el \u00fanico que puede liberar de to-da forma de esclavitud, el que puede conducir a pastos de vida eterna (cf. Jn 10,1-15), el que no abandona nunca al que se ha perdido sino que se hace solidario de su debilidad y, lleno de confianza y de esperanza, lo busca, lo recupera y lo gu\u00eda para que tenga vida plena.<\/p>\n<p><strong>Enraizarse en Cristo y conformarse a \u00c9l es la alegr\u00eda m\u00e1s profunda para un hijo de DB<\/strong>. De aqu\u00ed el amor a la <strong>Palabra<\/strong> y el deseo de vivir el <strong>Misterio de Cristo<\/strong> presentado por la liturgia de la Iglesia; la celebraci\u00f3n asidua de los <strong>sacramentos de la Eucarist\u00eda y de la Reconciliaci\u00f3n<\/strong>, que educan en la libertad cristiana, en la con-versi\u00f3n del coraz\u00f3n en el esp\u00edritu de comuni\u00f3n y de servicio; la participaci\u00f3n en el Misterio de la Pascua del Se\u00f1or, que abre a la comprensi\u00f3n nueva de la vida y de su significado personal y comunitario, interior y social.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> Ser d\u00f3ciles al Esp\u00edritu <\/strong>La vida cristiana es vida en el Esp\u00edritu. Implicada en el camino de renovaci\u00f3n con-ciliar, la FASA ha profundizado en las relaciones con el Esp\u00edritu del Resucitado, definiendo la propia identidad en torno al carisma de DB, verdadero don del Esp\u00edritu y fuente de la espiritualidad que anima a su FASA.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Los rasgos de la figura del Esp\u00edritu Santo<\/strong> tomados de la Palabra revelada resultan especialmente clarificado-res para la vida espiritual-apost\u00f3lica de los miembros\u00a0 de la FASA: el Esp\u00edritu es Creador y da la vida; es el Enviado por el Padre y por Jes\u00fas Resucitado para prolongar, en la historia, su obra de salvaci\u00f3n; es Quien introduce a los creyentes en la Verdad\/Cristo para que vi-van en \u00c9l y de \u00c9l; es Voz que habla a las conciencias de las personas para abrirlas a la luz de la verdad y prepararlas al don del amor;\u00a0 es Presencia especialmente vi-va y eficaz en las comunidades cristianas, unific\u00e1ndolas en la comuni\u00f3n y en el servicio, infundiendo en los fieles el esp\u00edritu de la misi\u00f3n; es Quien precede, asiste y acompa\u00f1a a los que est\u00e1n comprometidos en la obra de evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las actitudes que en la FASA estamos llamados a asumir son: serenidad y confianza, con la certeza de que estamos siempre sostenidos por la fuerza del Esp\u00edritu; docilidad a sus inspiraciones secretas; sabio discernimiento de su presencia en la historia humana, tanto personal como comunitaria; sensata y valiente colaboraci\u00f3n con su obra para la venida del Reino de Dios en la vida de las personas, en la Iglesia y en la sociedad; agradecimiento por el carisma de DB y generosidad en realizar su proyecto educativo y apost\u00f3lico.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> Comuni\u00f3n y misi\u00f3n en la Iglesia <\/strong>DB tuvo un gran amor por la Iglesia y lo manifest\u00f3 en el sentido de per-tenencia a Ella. Consciente de recibir un carisma especial para la educaci\u00f3n de la juventud, lo extendi\u00f3 para la edificaci\u00f3n de la Iglesia en los diversos contextos culturales.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>La FASA tiene entre los tesoros de familia una rica tradici\u00f3n de fidelidad filial al Sucesor de Pedro, y de comuni\u00f3n y colaboraci\u00f3n con las Iglesias locales<\/strong>: \u00abCuando el Papa nos manifiesta un deseo, sea \u00e9ste para nosotros un mandato\u00bb. Esta entrega incondicional al Papa, expresa, en DB, su pasi\u00f3n por la Iglesia. Es una herencia que acogemos y vivimos.<\/p>\n<p>La Iglesia es presencia visible de Cristo resucitado en la historia de la humanidad; es comuni\u00f3n de los her-manos en la unidad de la fe y en la variedad de los carismas y de los ministerios; es caridad que impulsa a hacer conocer el amor de Dios anunciando el Evangelio; es servicio a la humanidad para la construcci\u00f3n de un mundo que corresponda al designio de Dios; es familia que encuentra el centro de unidad en Cristo Se\u00f1or y el servidor de la unidad en el Papa.<\/p>\n<p><strong>La espiritualidad heredada de DB es eminentemente eclesial<\/strong>: manifiesta y alimenta la comuni\u00f3n de la Iglesia construyendo, dentro de las comunidades cristianas, una red de relaciones fraternas y de colaboraciones pr\u00e1cticas; es una espiritualidad educativa que se propone ayudar a los j\u00f3venes y a los pobres a sentirse a gusto en la Iglesia, a ser constructores de la Iglesia y part\u00edcipes de su misi\u00f3n; es una espiritualidad que enriquece a toda la Iglesia con el don de la santidad de muchos de sus hijos.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><strong> Espiritualidad de lo cotidiano <\/strong>DB se inspir\u00f3 en S. Francisco de Sales como maestro de una espiritualidad <strong>sencilla<\/strong> porque es esencial, <strong>popular<\/strong> porque est\u00e1 abierta a todos, <strong>simp\u00e1tica<\/strong> porque est\u00e1 cargada de valores humanos y por eso est\u00e1 especialmente dotada <strong>para la acci\u00f3n educativa<\/strong>. En su obra fundamental (<em>Tratado del amor de Dios o Te\u00f3timo<\/em>) el santo obispo de Ginebra habla de <strong>\u2018\u00e9xtasis\u2019.<\/strong> Esta palabra no indica fen\u00f3menos espirituales extraordinarios, sino, seg\u00fan la etimolog\u00eda del t\u00e9rmino, la salida de s\u00ed y el volcarse hacia otro; es la experiencia del que se deja atraer, convencer y conquistar por Dios, penetrando cada vez m\u00e1s en su Misterio. Para S. Francisco de Sales hay <strong>tres formas de \u00e9xtasis<\/strong>:<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u2013 el \u00e9xtasis de la inteligencia<\/strong>: es estupor por lo que Dios es, pero tambi\u00e9n asombro por las grandes obras que ha realizado en la creaci\u00f3n y sigue realizando todav\u00eda en la vida de las personas y en la historia de los hombres; es una mirada que madura si se aplica a la meditaci\u00f3n de la Palabra: es la Palabra la que abre los ojos y hace ver las cosas con la mirada misma de Dios;<\/p>\n<p><strong>\u2013\u00a0 el \u00e9xtasis del afecto<\/strong>: es tener experiencia personal del amor de Dios hacia nosotros, de modo que crece el deseo de corresponder a \u00e9l y, nutridos por ese amor, estamos dispuestos a dar talentos y vida para su gloria y la causa del Reino; supone constante vigilancia, purificaci\u00f3n del coraz\u00f3n, pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n;<\/p>\n<p><strong>\u2013 el \u00e9xtasis de la acci\u00f3n y de la vida<\/strong>: para San Francisco de Sales, es el que corona las otras dos, por-que la de la inteligencia podr\u00eda reducirse a pura especulaci\u00f3n y la afectiva en simple sentimiento. El \u00e9xtasis de la acci\u00f3n, en cambio, revela una generosidad y una gratuidad que pueden venir solo de Dios; y se transforma en entrega concreta y din\u00e1mica por el bien de las personas en diferentes formas de caridad. La FASA lo ha traducido as\u00ed: <strong>espiritualidad de lo cotidiano.<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfC\u00f3mo colaboramos con Dios Padre?, \u00bfVivimos los sentimientos del Buen Pastor y \u00bfSomos d\u00f3ciles al Esp\u00edritu promovedor?<\/li>\n<li>\u00bfC\u00f3mo cultivamos nuestro sentido de pertenencia a la Iglesia? \u00bfY su comuni\u00f3n y misi\u00f3n?<\/li>\n<li>\u00bfC\u00f3mo ejercitarse en la espiritualidad de lo cotidiano? \u00bfY la uni\u00f3n con Dios?<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a href='https:\/\/www.salesianos.edu\/revistasmx\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2019\/01\/CIC-5.pdf' class='small-button smallred'>Descargar<\/a>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ESPIRITUALIDAD DE LA FAMILIA SALESIANA (I). 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