|
La Escuela Profesional Salesiana "Ntra. Sra. del
Pilar" de Zaragoza es la organizadora desde 1984 de un premio de
formación profesional, el Premio "Don Bosco" al Diseño e Innovación
Tecnológica, que en la actualidad tiene carácter nacional.
La idea surgió entre el profesorado de la Escuela de Zaragoza con
el objetivo de estimular las capacidades innovadoras de los alumnos.
Se trataba de conjugar el saber con el hacer facilitando en lo posible
la transición de la Escuela al mundo laboral de los estudiantes
de último curso de Formación Profesional y ex alumnos menores de
21 años de edad.
En nuestros centros siempre hemos creído en las posibilidades de
la Formación Profesional cuando ésta era considerada materia de
estudio de segunda opción.
Siempre hemos procurado dignificar a Formación Profesional, con
la que popularmente se nos identifica, y buscamos la aproximación
entre el campo de la tecnología y la enseñanza como dos caras de
la misma moneda:
formar a los técnicos dándoles unaformación humana y proporcionándoles
todos los medios y recursos posibles para el empleo.
El Premio nació con gran empuje y bajo la atenta mirada del Gobierno
de Aragón y la Universidad de Zaragoza, máximos reguladores de la
investigación regional aragonesa.
Enseguida se sumaron al proyecto las confederaciones empresariales
y el Instituto Tecnológico de Aragón (ITA), habiendo contado a lo
largo de toda su trayectoria con el apoyo de instituciones y organismos
de todo tipo.
El patrocinador oficial del Premio es la Diputación General de Aragón.
|
El "Don Bosco" se ha revelado, no cabe duda, como una forma
de demostrar que los estudios profesionales de antaño distaban
mucho de ser la alternativa fácil a la situación de fracaso escolar,
porque, muy al contrario, el Premio ha destacado su carácter de
formación ajustada a la realidad laboral.
Todavía más, se ha evidenciado como fórmula válida para renovar
proyectos curriculares, animar a los docentes a la innovación
pedagógica y facilitar la interdisciplinariedad y el trabajo en
equipo.
Se ha manifestado, en definitiva, como el medio idóneo para promocionar
capacidades innovadoras e iniciativas emprendedoras, y como vivero
de futuros proyectos para la empresa.
Naturalmente, en el tiempo transcurrido desde la primera edición
han cambiado muchas cosas, desde las Bases a la edad máxima de
los participantes (de 21 a 23 años actuales), pasando por la misma
denominación del certamen y las áreas de investigación.
Lo que no ha cambiado es el espíritu que le anima, ni tampoco
el valor de la formación y la innovación en armonía dentro de
un grupo de trabajo, uno de los objetivos pedagógicos irrenunciables
de Don Bosco.
|