Un joven de la inspectoría es enviado como voluntario a Guayaquil, Ecuador

Mié, 26/06/2013
Carlos Costa, animador y catequista en Salesianos Cartagena
Redacción.
La Parroquia María Auxiliadora de Cartagena acogió el sábado 22 de junio a las 19 horas la celebración del envío como voluntario de Carlos Costa, antiguo animador del Centro Juvenil Áncora y actualmente catequista de la parroquia. Durante un mes colaborará con el proyecto de la ONGD Jóvenes y Desarrollo 'Niños de la Calle' en Guayaquil, Ecuador.
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Carlos Costa se ha preparado durante todo el curso escolar para este voluntariado. Desde octubre hasta mayo."Todo este tiempo de formación me ha servido para conocer mejor la ONGD y aprender que el cambio empieza desde uno mismo; además reconozco que ha cambiado mi forma de ver el voluntariado internacional, me he dado cuenta de que lo importante es acompañar y estar predispuesto a lo que necesiten durante el tiempo que dure el voluntariado" explica el voluntario.

El acto de envío lo presidió el director de la Obra Salesiana de Cartagena, Cándido Orduna, quien fue el encargado de hacer entrega al voluntario de un cruz y un libro de evangelios. También participaron los salesianos, Francisco Cánovas, Javier Zudaire y el párroco Miguel Ángel Erviti, quien animó la celebración.

Además de familiares y amigos de Carlos Costa, estuvo presente el delegado inspectorial de Jóvenes y Desarrollo, Antonio Echeto, quien animó a los presentes a dedicar parte de su tiempo a los demás, y les recordó que en este tipo de experiencias la actitud de estar abiertos, acompañar y recibir de los demás es también fundamental para después ser agente multiplicador de esta experiencia en nuestro entorno.

Desde hace dos años la inspectoría colabora con el 'El proyecto de niños de la Calle' dedicando lo recaudado en diversas iniciativas y eventos para apoyar las necesidades que van surgiendo. En este proyecto también se encuentra desde hace cinco meses la voluntaria valenciana, Beatriz Almonacil, animadora del Centro Juvenil Amics. Este proyecto acoge a niños de la calle o hijos de familias desestructuradas. Se trata de una segunda fase, donde los chicos y chicas de la calle ya se escolarizan, pero sobre todo se intenta que sientan un clima afectivo estable, se comprometan con las normas de convivencia y crezcan saludablemente.